De verdad no sé qué está pasando…

Me ha venido a la cabeza el mítico “fumando espero al hombre que yo quiero…” de Sara Montiel, en esta situación me encuentro pero con correos electrónicos!

Esta semana he enviado una media de 50 correos mostrando el próximo producto que lanzo la semana que viene, ofreciendo su comercialización, es decir, facilitando la posibilidad de ganar dinero con él (Por cierto, lo puedes ver aquí) ¿Sabes cuántas de esas empresas, mejor dicho, esas personas, me han contestado? 2, dos correos de cincuenta.Y lo más preocupante de todo este asunto, es que no me ha sorprendido.

¿Qué está pasando? Me dedico a desarrollar actitudes emprendedoras precisamente por esto, precisamente para que no pase esto. ¿Sabes lo que significa empatía verdad? Empatía por alguien que ha invertido parte de su tiempo en buscar información sobre ti, tu correo y lo ha redactado de manera que sea corto, que no te suponga mucho tiempo y tan solo espera una respuesta, aunque sea negativa. Empatía para ponerte en el lugar de esa persona y preguntarte, al menos en el plano más egoísta de la empatía, ¿qué me gustaría que me pasara a mi si mando un correo?, en el plano más altruista ¿Cómo se va a sentir esa persona si yo no le contesto?

Ya tan sólo por el simple hecho de haber pensado en tu empresa deberías sentirte agradecido y tener 30 segundos de tu tiempo en dar una respuesta, por muy simple que sea. Creo que se te ha olvidado que detrás de cada correo que recibimos, cada empresa, cada autónomo, hay una persona con sueños, esperanzas…ya sea por un trabajo, un cliente o una colaboración y parece ser que también se te ha olvidado que  tú, al igual que esa persona que has ignorado, mandas correos y esperas una respuesta.

Y luego está lo que raya la estupidez humana. Hace tiempo una persona me manda un correo solicitándome una cita porque quería colaborar conmigo, la verdad que su perfil no encajaba mucho con mi nicho, aun así le contesté y le dije que me gustaría conocerla, nunca sabes lo que puede llegar a ofrecerte una persona y ya que ha pensado en mí lo más humano es escucharla. La verdad que tendría que haber previsto su no contestación a mi contestación ya que junto a mi correo ¡había otros cincuenta! (al menos ponlo en copia oculta). Espero que te hayan dicho que sí en una de esas empresas porque si no, ya te digo que no tienes mucho futuro en esto del emprendimiento y las colaboraciones.

Otro ejemplo son los correos que aún contestado, no tienen respuesta, le dan mil y una vueltas para no decirte que no. En serio, no pasa nada por dar una negativa a tiempo (como cuando dicen que una hostia a tiempo…no estoy muy de acuerdo con esto, pero para el caso es lo mismo) le vas a hacer un favor y, de verdad que te lo agradecerá.

Quizá no me entiendes en términos de empatía, solidaridad, comprensión, te voy a hablar en otros términos que quizá te resuenen más. Vamos a ver, tú que no me has contestado, ya tienes un cliente menos y conmigo tendrás a otros cuantos menos porque no olvides que tengo familia, amigos. Para que me captes, te está costando dinero no contestar a un correo de 30 segundos, también estas tirando por los suelos tu imagen como marca. Eso sí lo entiendes ¿verdad? 😉

No estoy hablando de contestar a las Newsletters que pueden mandarte (esas las paso, aunque un “gracias” nunca está de más) pero un correo personalizado para ti, eso ya es otra cosa. Y me dirás que tienes cientos de currículums al día, que tienes cientos de propuestas al día, ¡¡enhorabuena!! Podrás contratar a alguien para que conteste a esos correos por ti.

No llego a comprender como no vemos a la persona que hay detrás de cada correo y cada mensaje, como nos quedamos tan impasibles y le damos a rechazar tan fácilmente a unas palabras que han sido escritas para ti, solicitando tu ayuda, solicitando ser, por un momento, escuchado.

Puedo comprender que en alguna ocasión se nos pase, todos tenemos muchísimo trabajo y un correo se puede perder, pero tomar eso como norma es otro cantar. Por cierto, si estás leyendo esto y no he contestado a algún correo, te pido que me lo digas y me lo vuelvas a mandar!

Un pequeño acto tuyo hoy, como enviar un correo a la papelera o contestar al mismo (sea la respuesta que sea) puede tener una gran repercusión mañana, ya sea para ti que recibes el correo o para la otra persona que confía en tu respuesta.

En fin, hoy me he despertado a las seis de la mañana con esta idea en la cabeza, son las siete de la mañana y no he podido evitar escribírtelo, ¿Sabes por qué? Espero que tú que estés leyendo este artículo hoy le contestes a ese chico o chica, a esa persona que te mandó un currículum, a esa persona que quiere conocerte, a esa persona que ha confiado en ti…